El agua en su justa medida (Ni te pases, ni te quedes corto)

Es la hora de beber;

Cuando estemos en la prueba, es tan malo el ingerir poco líquido mientras estamos corriendo, “ya que esto nos puede producir una deshidratación”, como la ingesta excesiva de líquido, “que nos puede provocar una sobre hidratación” que puede derivar en una hiponatremia, es decir, un nivel de sodio demasiado bajo en la sangre causado por beber demasiada agua.

La recomendación es que los corredores esporádicos deben beber cuando tengan sed, y si es posible, bebidas isotónicas electrolíticas con sodio, potasio y magnesio. Estas sustancias son necesarias para los músculos y los nervios durante el ejercicio.

A los corredores profesionales de fondo se les recomienda que repongan solamente los líquidos que pierden a través del sudor y que comiencen a beber cuando tengan sed. Estos consejos reemplazarían a los que previamente se ofrecían y que sugerían adelantarse a la sed bebiendo antes de hora.

Muchos atletas piensan que al beber agua antes del ejercicio el estómago pesará más y las oscilaciones harán que aparezca el flato. El inicio del dolor del flato está en el déficit de oxígeno y fatiga de los músculos respiratorios, por eso un buen calentamiento es muy importante.

Llena tus reservas de líquidos con medio litro de bebida isotónica una hora antes de correr. Durante la carrera, bebe entre 250 cc y 350 cc de bebida cada 20 minutos.

Todas estas modificaciones tendremos que probarlas en los entrenamientos. Hay que tener en cuenta que hay variaciones individuales. No todos se hallan en el mismo punto de partida, tanto físico como de entrenamientos. Si no tienes sed, prueba a abstenerte de beber. No te sientas obligado a beber en cada puesto de avituallamiento, ni sigas lo que hacen los otros corredores. Sus necesidades de fluidos probablemente son distintas a las tuyas. Por todo esto experimenta y recuerda “si sientes sed, debes beber”.

Jose E Villacorta. LEON CORRE